El cocoyol es el fruto de una palmera que en otros estados se conoce como palma de coyol y que da racimos con más de 200 bolitas en forma de cocos pequeños, a los cuales al partirlos se les saca un fruto blanco y dulce. Los cocoyoles a los que en maya se les llama Tuk Ché, se pelan y lavan para luego machacarlos con un mazo de madera; se les agrega piloncillo y rajas de canela y, echándolos al agua hirviendo se mezclan con los demás ingredientes. Cuando están bien cocidos, suele agregarse más piloncillo, porque la miel debe quedar muy espesa.